¿Cuántas sábanas tiene hoy su institución? ¿Cuántas están en el piso 3, cuántas en lavandería y cuántas se perdieron este mes? En la mayoría de los hospitales, responder eso lleva días de conteos manuales — y el resultado suele ser una estimación.
En Lavadero Berazategui, la respuesta está disponible en tiempo real. La clave es un chip UHF del tamaño de un botón, termosellado en cada prenda, que resiste cientos de ciclos de lavado industrial y convierte cada textil en una fuente de datos.
El recorrido es simple de contar y potente en resultados. Cuando la ropa sucia sale de la institución, una antena la registra sin abrir una sola bolsa: no hay conteo manual, no hay discusión de remitos. En planta, cada etapa queda asociada a la prenda — el lavado con barrera sanitaria, el planchado en la línea automatizada, el armado de packs de cirugía. Al despachar, otra lectura valida que lo que sale es exactamente lo que debe llegar.
¿El resultado para la institución? Tres cosas concretas:
Primero, se terminan las pérdidas sin explicación: cada prenda tiene nombre, historia y destino. Segundo, el stock por sector se controla en tiempo real — compras deja de comprar de más “por las dudas”. Tercero, cada proceso queda documentado con evidencia objetiva: reportes auditables para administración, calidad e infectología.
Este sistema, desarrollado junto a Facilities Solutions, hace de Lavadero Berazategui el primer lavadero tecnológico con RFID de Argentina. Y es solo una parte de la transformación que vamos a presentar el próximo 10 de agosto.
Nada se pierde. Nada falta. Esa es la promesa — y ahora, también, la evidencia.
Referencia externa: nuestra implementación RFID fue documentada por RFID Journal (enero 2020) — Hospital prevents contamination and gains efficiency via RFID.