En 1987 arrancamos lavando ropa para un puñado de instituciones de la zona sur. Hoy procesamos más de 30.000 kg por día para 60+ instituciones de salud, con cada prenda identificada por un chip RFID que cuenta su historia: dónde estuvo, cuántas veces se lavó, cuándo hay que reponerla.
Pero lo que viene es más grande. El 10 de agosto presentamos la transformación tecnológica más importante de nuestra historia: nueva línea de producción automatizada, trazabilidad de punta a punta y una forma distinta de entender el textil hospitalario.
Porque en 1987 lavábamos ropa. Hoy gestionamos información. Y la confianza no se declama: se lava, se plancha, se entrega y se vuelve a ganar. Todos los días.